La Aportación de la revista annales a la historiografía

 Prof. daniel álvarez

 
         
 

Muchos lectores de la historia, no son conscientes muchas veces, del por qué ese libro que está leyendo interpreta la historia de una u otra forma. Con la publicación de Annales en 1929 va haber un antes y un después en la interpretación de la historia, y por ello, es de justicia escribir un articulo sobre todo lo que Annales aportó a la investigación histórica. 

Sobre los antecedentes de Annales, éstos hay que encontrarlos a finales del siglo XIX; en esos momentos estaban emergiendo las ciencias sociales, como la antropología y la sociología, desde éstas se empezaron a estudiar las sociedades o lo que es lo mismo las normas que rigen el comportamiento de las sociedades. En este campo destacaron importantes sociólogos como Durkheim o Weber. Éstos defendían que la sociología, era la única  ciencia que podía estudiar la sociedad en su conjunto y decían de la historia, que no era una ciencia social, sino que solo se debía dedicar a contar “batallitas”.  

Muy pronto surgieron voces que criticaron a éstos sociólogos, revalorizando el papel de la historia; uno de ellos fue Beer, quién decía lo siguiente: “la historia, es una historia de síntesis e interdisciplinar”, es decir, la historia es algo más que “batallitas” o hechos políticos, ya que tiene la virtud de sintetizar todos los componentes de una sociedad (políticos, económicos, social, cultural…) e interdisciplinar, puesto que aúna muchas disciplinas dentro de ella e incluso puede acudir a otras exteriores a ella.  

Berr fundará la revista “Síntesis histórica”, para la que trabajarán los dos futuros creadores de Annales; un jovencísimo francés Lucién Febre y un gran historiador alemán Marck Bloch. Éstos recogen las enseñanzas de su maestro y aprenden que la historia es capaz de analizar la sociedad en su conjunto, es capaz de aunar lo social, lo político, lo económico, lo cultural, dado que todo estos componentes son básicos para el estudio de la humanidad, siendo la historia la única ciencia que tiene la virtud de estudiarlo todo en su conjunto. Otra influencia muy notoria es la del materialismo histórico, dado que éste analiza las sociedades a partir del modo de producción que posea, no me voy a extender más sobre el materialismo histórico porque ya escribí un artículo a propósito del mismo. Por tanto, la historia de síntesis de Berr, el materialismo histórico (que aporta su visión materialista de la historia) o la obra de J. Jaures, que fue el primer historiador francés en escribir una historia social de la revolución francesa o E. Labrousse que analizó la revolución francesa desde la economía, son claros antecedentes de Anales.  

El 15 de enero de 1919, nacía la revista Annales, dirigida por Febre y Bloch, profesores de la universidad de Estrasburgo. La pregunta clave sería: ¿Qué aporta Annales a la historiografía? En primer lugar, Annales renueva el concepto de historia, entendida hasta entonces como un relato de hechos políticos – militares protagonizada por grandes individuos que llevan al éxito o al fracaso a sus naciones. Annales introduce una historia analítica de carácter socioeconómico, es decir una historia útil, toman por objeto no los grandes acontecimientos militares, sino la colectividad en su conjunto, es la ansiada “historia total”, una historia centrada en la actividad humana. Así surgirán nuevos campos de investigación vírgenes en esos momentos como la historia de las mentalidades, de la vida cotidiana, relaciones sociales, el mundo agrario… alejándose de la temática político – militar. En segundo lugar, Annales va a fomentar el colaboracionismo entre las ciencias sociales para estudiar al colectivo, así se acepta apoyarse en ciencias como la geografía (para ver la influencia de ésta en la historia), la sociología, la antropología… siendo la historia la que haga de síntesis entre todos ellas.

En tercer lugar, Annales va a renovar el concepto de fuentes; consideran fuente todo tipo de documento que nos informan sobre el pasado de la actividad humana (se amplió así el concepto de fuente). Otra novedad importante, es que Annales se preocupa por las coordenadas espacio – temporales que divide a la historia en etapas. Sus investigaciones se centran en la edad moderna, para alejarse así de los componentes militares contemporáneos y de paso ahorrarse problemas políticos, ellos querían hacer una historia útil, que dé ideas, que ayuden a las sociedades a evolucionar, donde se vean reflejadas las virtudes y defectos de las sociedades y no una historia de “batallitas” donde los naciones se enfrentan unas a la otras, creando un sentimiento de rivalidad que generó dos guerras mundiales. En definitiva, el verdadero merito de Annales, fue crear una historia plural y abierta a todas las sociedades, una historia en donde todas las capas sociales se vean representadas, en el que cualquier elemento es digno de ser estudiado, desde lo cultural hasta lo económico, desde lo religioso hasta lo no lo religioso, puesto que la historia es investigación, indagación y obtención de ideas nuevas.

L. Febre escribió numerosas obras entre las que destacan: “la tierra y la evolución humana”, donde pone en evidencia la relación entre la geografía y la historia, escribió una obra sobre Martín Lutero; donde analiza al personaje de una forma psicológica, nunca vista antes, incluso escribió una obra sobre el descreimiento en el siglo XVI, donde analiza si era o no posible ser ateo entonces.  

M. Bloch, escribió una especie de historia rural, donde analiza todo el entramado ideológico formado en torno al feudalismo, obra que hoy en día es una fuente clave para el estudio del feudalismo.

A la muerte de sus creadores, la revista Annales continuó hasta hoy día, no sin pasar muchas dificultades, sobre todo a raíz de que se convirtiera en una revista medio folclórica, que desquebrajará, como dice Fontana, la historia en migajas, puesto que ya estudiaba aspectos tan minúsculos de las sociedades, que hacía que perdiera todo interés. A la revista Annales le pasó lo que siempre denunció Bloch: la excesiva especialización. Annales perdió ese interés por estudiar todo en su conjunto y pasó a  estudiar el conjunto por separado, ejemplos como la historia del vestido es muy evidente. Hay que tener en cuenta que la revista evolucionó a la par de la historiografía y terminó por perder la originalidad que detentaba al principio, convirtiéndose en una revista de historia más.   

Si uno estudia la historia, lee libros de historia, se dará cuenta de la importancia de Annales, los objetivos pioneros de Annales sentaron unas bases historiográficas que sirvieron a futuros historiadores, esa historia útil, de las ideas, alejado de lo político y militar con fines didácticos se lo debemos en gran parte a Annales. Muchos de los grandes historiadores contemporáneos han escrito en Annales; G. Duby, Leroy Ladurie, Braudel, P. Cheuony… referentes hoy en día para los jóvenes historiadores.