El Castillo de Archidona cuna del Emirato andalusí

Elsje Fokkelman y Francisco Fortes

Colección: medieval-spain.com

 

Un centenario y frondoso olivo de Archidona nos saluda al cercanos a esta villa de la provincia de Málaga. De sus ramas nacen las pepitas que producirán “el oro verde” del aceite de Andalucía.

 

 

 

 

Un paso tras otro en el olivar, al levantar la cabeza la mirada se posa en la cima de una peña  lejana donde se atisba algo aún difícil de definir.

 

 

 

 

 

 

El lienzo de muralla en el que se aprecian torreones interpuestos nos indica que vamos en el buen camino. La cuesta  afecta al resuello haciéndonos jadear.

 

 

A medida que ascendemos, los restos del  castillo musulmán se hacen más nítidos. Las torres, unas  de planta cuadrada y otras de bordes redondeados,  le dan consistencia a la fortaleza para mejor resistir los asedios.

 

 

Una vez alcanzada cierta altitud y en un rellano temporal, echada la mirada atrás nos enseña la grandeza de lo ya transitado y nos adelanta que señero será lo porvenir.

Archidona está en un lugar estratégico entre el Pico del Conjuro y las sierras de Gracia y las Grajas, lo que le da una gran capacidad de vigilancia en derredor para descubrir a quien pueda acercarse a ella. Además se encuentra en el paso natural entre Sevilla y Granada.

 

La piedra en los trechos altos está mejor conservada, bien por su fortaleza inicial, bien  por la mano de los restauradores que desde Mohammad al -Hamar en el S. XIII han sido, que varios pues se han encargado de mantener la fortaleza, aun al final, el tiempo y las inclemencias de la guerra a este ruinoso estado al castillo  han llevado.

 

La romana“Arcis Domina” o “señora de la Altura”, que  asentamiento fue  de túrdulos, en Medina Arxiduna musulmana será convertida.

 

Las naves de Tarik ben Ziryad “el Tuerto”  desembarcaron en Algeciras en el 711 d C,  y desde allí fueron conquistando, con escasa resistencia, los territorios de la Hispania visigoda del recién  rey Rodrigo.

Archidona en el periodo islámico tuvo una gran importancia. Y Tras ser conquistada sin resistencia por Zaida ben Kesadi, el   lugarteniente de Tarik "el Tuerto" , si bien otros dicen que fue Abd l-Aziz, el hijo de Muza quien la conquistó, se convirtió en la capital del distrito de Rayya y  acogió y proclamó emir al fugitivo de la matanza abasí y príncipe omeya Abd al-Rahmãn en el 756.

 

La oración de viernes se va a celebrar. El almuecín llama a los fieles desde su alminar; ahora campanario cristiano que tañe para a las almas cristianas orar.

 Desde las alturas y envuelto de olores silvestres de lavanda romero y tantas más, se expresan en la belleza de Archidona los recuerdos para evocar.

Las abluciones y en el patio las babuchas se han de dejar. Postrándose al este  a donde la Meca de la Arabia lejana, el imán la oración dirigirá. De allí  vinieron hombres morenos, sirios, árabes y magrebíes a la Península Ibérica, que el Califa  de Damasco a Muza ben Nuzair dio la orden del Estrecho atravesar.

Se dice que Tarik desobedeció a Muza y hubo una agria reunión  en la ribera del Tajo, en la que quizá Muza hasta le castigó con el látigo fiero.

 

Mucho tardaron en ir a rendir cuentas a Damasco, pues en la Edad Media la vida de las personas estaba tan en el aire, tan expuesta a enfermedades, traiciones y accidentes que cuando Muza y Tarik a Damasco arribaron, el Califa había muerto y su sucesor Suleyman les esperaba nada contento.

 

 

Las torres de gran altura hacen perder fuelle a quién asaltarlas quiere, haciendo asaz difícil que los cristianos  a los muslimes desplacen. Así fue como los hombres de Alfonso X “el Sabio”, el hijo “del Santo”, fueron vencidos en su intento y  las huestes cristianas  tuvieron una gran derrota cosechada.

 

La vega al fondo, la Peña de los Enamorados en medio y todo ello desde el Castillo de Arxduna. Tras un periodo de gran esplendor, al haber sido la cuna del  emirato omeya de occidente, cayó en desgracia a partir 879 al convertirse en un punto fuerte del rebelde muladí Omar ben Hafsum  hasta que en el 907 las tropas del emir Abd Allah la conquistó para su obediencia. Durante los siguientes años de emirato y después del califato resurgió en su esplendor hasta que con la fitna y  desintegración del Califato en  reinos taifas, entró en declive. 

 

 El lugar donde el castillo de Archidona está situado es de una gran belleza natural al estar rodeado de montañas rocosas.

La Graja es una imponente mole pétrea donde los cuervos anidan y  lanzan sus vuelos de negro azabache sobre el azur de cielo andaluz. Espectáculo es fácil de contemplar, pues tan sólo nos debemos sentar y esperar  entre las piedras del derruido castillo medieval.

 

Las piedras muy irregulares, poco trabajadas sirvieron de material constructivo de la fortaleza.

 

 

 

La defensas del castillo estaban bien armadas con varias murallas y torres de flanqueo. Resistieron mucho y sólo a través de la entonces moderna pero muy inicial artillería castellana lograron su propósito al mando del Gran Maestre de Calatrava.

La magistral pluma de Washington Irving  recogió la leyenda de la ayuda de la Virgen María al mostrar una desconocida vereda por donde atacar la fortaleza. Así la artillería rudimentaria del Maestre de Santiago en 1462 logró la victoria. Se dice que viéndose vencido el alcaide musulmán se dejó caer desde las alturas.

Restos de vida del ayer: la roca de construir y defender, el suelo que pies sostuvieron y los aljibes del agua imprescindible. 

Las rocas sin trabajo quedaron en la cima de la montaña como testigos mudos de tantos acontecimientos que entre musulmanes y cristianos sucedieron a lo largo de casi ocho siglos.

Los aljibes de musulmanes guardaron entre sus paredes el agua que permitiría la vida entre sus murallas.

 

 

Los olivos al fondo crecen y producen las aceitunas que darán la riqueza de la Comarca. Restos  derruidos nos hablan de tiempos pretéritos, de batallas y afrentas, de lo épico y de lo humano.

 

 

 

 

 

A partir del 1238 perteneció Archidona al reino granadino nazarí, hasta que en 1462 don Pedro Girón, Gran Maestre de Calatrava el día 28 de Julio conquistó Archidona para Castilla, 52 años más tarde que la vecina Antequera fuese sitiada y conquistada por el Infante don Fernando de Aragón "el de Antequera".

Y en la otra vertiente, entre restos de muralla, vemos hasta que la vista no da más de sí trozos de vega entre montañas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Quizás viviesen aquí familias o sirviesen estas estancias de almacenes de bienes esenciales para los guerreros medievales.

 

El ladrillo, la piedra, los arcos apuntados y sin embargo de herradura en su diseño, la puerta de acceso en recodo, elementos arquitectónicos nos recuerdan su origen.

 

Las Torres restauradas con piedra y ladrillo que nos deja rincones evocadores como éste, con arco de herradura apuntado.

 

Las murallas dejan a la vista sus heridas de guerra, desmochadas torres y lienzos derruidos son los residuos del conflicto.

 

El extremo norte, a modo de proa de barco en tierra, nos separa un babor y estribor entre la sólida muralla y el precipicio.

 

Y tras el descanso muchas veces tocará estar de garita en la torre defensiva, ojo avizor de los enemigos que por la vega y de sierras cercanas acechan.

La polvareda de las cabalgaduras y los relinchos de los jacos serían detectados por el vigilante.

 

La toma de Archidona en 1462 sería precedida por la lograda en la cercana Antequera por Don Fernando de Aragón en 1410, quién poco después sería rey tras el “Compromiso de Caspe”. Más tarde, serían reconquistadas Loja, Vélez-Málaga, la propia ciudad de Málaga, Vera, los Vélez y Almería y por una gran cadena de de asedios y rendiciones que llevarían a los Reyes Católicos  a la conquista de Granada.

 

FIN